Será recordada

Bueno, pues allá va un rollo personal – pido disculpas. No puedo evitar acordarme de Deborah hoy, que sería su cumpleaños. Es un cumpleaños que me gusta celebrar de alguna manera.

Es un poco raro celebrar el nacimiento de alguien a quien ni siquiera has conocido. Pero, ha tenido tanta importancia en mi vida que no puedo cuanto menos estar agradecida de que naciera. Agradecida de que encontrara su vocación y su voz en el mundo, luchando todas y cada una de sus batallas hasta llegar a donde quería. Agradecida de que encontrara la fuerza y las ganas de seguir adelante cuando las cosas se ponían difíciles, de que no se dejara derrotar muchas veces por la tristeza. Y agradecida de que consiguiera demostrarse a sí misma, y a todos los demás, que era capaz, que podía hacerlo. Y lo hacía bien. Encontró su sitio.

Y es que, nunca nos conocimos, pero siempre estuvo ahí cuando la necesitaba. Justo ahí… en la pantalla.

Deborah Kerr writing a letter in The Assam Garden
Me gustaría ser recordada como una buena actriz, pero, sobre todo, como una buena persona. -Deborah Kerr.

Probablemente ni se imaginaba la impresión que causaba en alguien como yo. Seguro que pensaba que era afortunada de ganarse la vida haciendo lo que más le gustaba, privilegiada porque se le permitiera expresarse sobre el escenario. Y lo era, desde luego. Y pensaría que trabajaba en la industria del espectáculo pero para mí, era mucho más que espectáculo.

No puedo decir que la quería como se quiere a una amiga, porque la amistad implica interacción. Tampoco es suficiente con decir que admiraba su trabajo, o la persona que me imaginaba que ella era, porque, aunque sí que la admiraba, no hay afecto en la mera admiración y yo a Deborah la quería de una extraña forma unilateral.

La quería por esa fragilidad que se podía apreciar en ella. La vulnerabilidad que nos dejaba ver. Y me encantaba la forma en que se permitía mostrarlo sin perder un ápice de su fuerza interior. Creo que lo que más aprecio de sus interpretaciones es toda esa sensibilidad al descubierto, y la valentía que demostraba al permitirse enseñarla. Quizá sea eso lo que me hace quererla tanto, el hecho de que se permitiera mostrarse de esa manera cuando yo soy incapaz.

No tengo reparo en reconocer lo mucho que la quería, aunque la quisiera solo por lo que ella elegía mostrar, sin conocerla realmente. No sé si hubiéramos sido amigas de habernos conocido… Me parece que yo la hubiera querido igual. Probablemente más. Y creo que ella habría pensado que yo estaba un poco pirada pero habría sido cariñosa conmigo de todas formas, porque así es como ella era. Pero sí, hoy celebro su cumpleaños aunque nunca nos conocimos y ella ya no está, porque he aprendido a valorar las cosas bonitas que me da la vida y Deborah ha sido siempre lo más bonito a lo que he tenido acceso cuando me rodeaba la fealdad.

Quería que se la recordara como una buena actriz pero, sobre todo, como una buena persona. Bueno, pues yo la recuerdo. Y no soy yo sola. Esta página y toda la gente que la visita somos la prueba de que se recuerda lo buena actriz que era. Y hace ya algunos años que se fue y todavía no ha aparecido nadie que tenga nada malo que decir sobre ella, así que puede descansar tranquila: Es recordada tal y como ella quería, como una buena persona.

Deborah era la mujer que yo quería llegar a ser: Inteligente, sensible, con talento y femenina sin artificio. Todavía estoy lejos de ese ideal pero, en fin, solo existe una Deborah Kerr.

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